Decir Sí, cuando queremos decir NO

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Si o No
¿Qué te impide obedecer al Señor?

En el vientre de un pez, Jonás reafirmó su propósito en el Señor. Pero la historia de la Biblia acerca de las consecuencias de la desobediencia no termina con Jonás obedeciendo a Dios. El libro concluye con el momento en que Jonás reconoce la razón por la cual no quería hacer lo que Dios le había encomendado y como Él Señor lo castigas por su egoísmo. Jonás tenía miedo de que los ninivitas, que eran una amenaza para el pueblo judío, pudieran arrepentirse, y luego Dios en su misericordia no los destruiría. El profeta reacio admitió que quería verlos aniquilados: “Por tanto, a fin de prevenir la salvación de Nínive huyó a Tarsis”.

Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.(Jonás 4: 2). 

Los creyentes se resisten a hacer la voluntad de Dios por muchas razones. A veces, aunque no nos gusta confesar esto, no nos gusta el resultado probable de la obediencia. Como hizo Jonás, nosotros también podemos perder de vista las cosas espiritualmente importantes y centrarnos en nuestros propios deseos y comodidad.

Nuestro descontento con lo que pensamos que podría suceder no es una razón para resistir el plan de Dios. Si el Señor nos llama a actuar, Él se hará cargo de los resultados finales. Nuestro trabajo es obedecer.

¿Qué te impide obedecer al Señor? No estamos para ser gobernado por los sentimientos, no importa lo fuertes que sean. Tu Padre celestial espera obediencia. Los resultados finales pueden sorprender.

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