Tienes ¿Ansiedad? Esta es la mejor arma para combatirla

Creo que la lectura diaria de la Biblia es una parte vital en nuestro caminar como cristianos, porque es ella nuestra espada para pelear en cada situación de nuestra vida.

Cuando estudiamos la Palabra de Dios y la atesoramos en nuestros corazones, podemos hacer lo que Jesús hizo, enviar a Satanás corriendo con las palabras: “Está escrito”. Muchas veces él usa la ansiedad para debilitar nuestra fe, pero prepárate para luchar y vencer, afila la espada del Espíritu y  enfrenta al enemigo.

Por eso te damos una lista de 11 pasajes para memorizar; un arsenal contra la ansiedad, que te ayudaran en tus momentos más débiles.

Dios es nuestro refugio incluso cuando todo a nuestro alrededor se desmorona.

Salmo 46:1-3: Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia. Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar, aunque ruja el mar y se agiten sus olas, aunque tiemblen los montes a causa de su furia.

Romanos 8:35-39: ¿Quién nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la persecución, o el hambre, ola falta de ropa, o el peligro, o la muerte violenta? Como dice la Escritura: ‘Por causa tuya estamos siempre expuestos a la muerte; nos tratan como a ovejas llevadas al matadero. Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!

Proverbios 30:5: El Señor protege a los que en él confían; todas sus promesas son dignas de confianza.

Promesas para declarar en oración

Hebreos 13:5-6: No amen el dinero; conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: ‘Nunca te dejaré ni te abandonaré. Así que podemos decir con confianza: ‘El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Que me puede hacer el hombre?

Filipenses 4:6-7: No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.

Eres valorado por Dios.

Mateo 10:28-31: No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; teman más bien al que puede hacer perecer alma y cuerpo en el infierno. ‘¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.

1 Pedro 5:6-7: Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los enaltezca a su debido tiempo. Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.

Dios provee.

Mateo 6:25-27: Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?

Mateo 6:28-30: ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe!

Mateo 6:31-34: Así que no se preocupen, preguntándose: ‘¿Qué vamos a comer?’ o ‘¿Qué vamos a beber?’ o ‘¿Con qué vamos a vestirnos?’ Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que y a sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Salmos 23:1-4: El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza.

“Memorizalos, créelos y ora las promesas siempre que la ansiedad te golpee”.

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