La palabra "transpadano, na" designa a aquello que se encuentra o a quien habita "al otro lado del río Po" visto desde una perspectiva romana o itálica. Proviene del latín Transpadanus, compuesto por trans- (del otro lado, más allá) y Padus, el nombre latino del río Po.
El río Po, el más largo de Italia, representaba una importante frontera geográfica y cultural en la antigüedad. Para los romanos, las tierras al norte del Po (la Galia Cisalpina) eran consideradas territorios conquistados y en proceso de romanización, diferenciándolas de las regiones al sur, el corazón de la Italia romana. Por lo tanto, "transpadano" no era simplemente una indicación geográfica, sino que también conllevaba connotaciones políticas y culturales.
La conquista romana de la Galia Cisalpina comenzó en el siglo III a.C. y finalizó en el siglo I a.C. Durante este periodo, la denominación "transpadano" servía para distinguir a los pueblos y territorios al norte del Po, que incluían a tribus galas como los insubres, los cenomanos y los boyos.
La importancia de la frontera del Po disminuyó con el tiempo, especialmente después de que la Galia Cisalpina fuera incorporada plenamente al territorio romano y sus habitantes obtuvieran la ciudadanía romana en el año 49 a.C. Sin embargo, el término "transpadano" persistió en el vocabulario y en la literatura para referirse a la región geográfica al norte del Po.
Aunque su uso ha disminuido con el paso del tiempo, el término "transpadano" aún puede encontrarse en contextos históricos, geográficos y literarios para referirse a la región al norte del Po. Su significado, más allá de la simple ubicación geográfica, evoca un periodo histórico crucial en la formación de Italia y la expansión del Imperio Romano.