La palabra "tomaína" proviene del griego ptôma (πτῶμα), que significa "cadáver" o "detrito". Designa un grupo de compuestos orgánicos nitrogenados, generalmente aminas, que se forman durante la putrefacción de tejidos animales y vegetales. Aunque la definición básica la describe como una sustancia originada en la degradación bacteriana de las proteínas en cadáveres, el concepto y su comprensión han evolucionado a lo largo de la historia.
El estudio de las tomaínas se remonta al siglo XIX, una época en la que la ciencia comenzaba a desentrañar los misterios de la descomposición y las enfermedades. Antes del advenimiento de la bacteriología moderna, se creía que las tomaínas eran la causa directa de muchas enfermedades, una teoría conocida como la "teoría toxica".
Personajes como el químico italiano Francesco Selmi, a quien se le atribuye el descubrimiento y la denominación de las "ptomaínas" en la década de 1870, investigaron estos compuestos. Selmi aisló sustancias de cadáveres que creía responsables de la intoxicación alimentaria. Sin embargo, con el desarrollo de la bacteriología por parte de científicos como Robert Koch y Louis Pasteur, se descubrió que las bacterias, y no las tomaínas en sí mismas, eran las principales causantes de las enfermedades infecciosas.
Las tomaínas comprenden una variedad de compuestos, incluyendo:
Estas sustancias se generan por la acción de enzimas bacterianas que descomponen los aminoácidos presentes en las proteínas de los organismos muertos. La composición específica de las tomaínas varía dependiendo del tipo de tejido, las especies bacterianas involucradas y las condiciones ambientales como la temperatura y la humedad.
Aunque la teoría toxica se descartó, el estudio de las tomaínas sigue siendo relevante en diversos campos:
En resumen, aunque el término "tomaína" ha perdido su asociación directa con la causalidad de enfermedades, su estudio sigue siendo valioso en diferentes disciplinas científicas, proporcionando información sobre la descomposición, la intoxicación alimentaria y los procesos biológicos post mortem.