La palabra "tecali" designa un tipo de mármol mexicano conocido por sus vibrantes colores y su importancia histórica y cultural. Derivado del nombre de la población Tecali de Herrera, ubicada en el estado de Puebla, México, este mármol ha sido utilizado durante siglos en la arquitectura, la escultura y la artesanía de la región.
El tecali, geológicamente, es un mármol sedimentario, también conocido como ónix mexicano o mármol de Tecali. Su formación se debe a la acumulación de carbonato de calcio en antiguas fuentes termales. Esta peculiar formación le confiere una translucidez y una variedad cromática únicas, que van desde tonalidades blancas y cremas hasta verdes, ámbar, rojos y negros, a menudo combinados en vetas y patrones complejos.
A diferencia de otros mármoles, el tecali presenta una relativa suavidad, lo que facilita su labrado y pulido. Esta característica, junto con su belleza, lo ha convertido en un material preciado para artesanos y artistas.
El uso del tecali se remonta a la época prehispánica. Culturas como la olmeca y la teotihuacana lo utilizaban para crear objetos ceremoniales, esculturas y ornamentos. Evidencias arqueológicas demuestran que apreciaban su belleza y lo consideraban un material sagrado.
Durante el periodo colonial, el tecali continuó siendo un material importante. Los españoles lo incorporaron en la construcción de iglesias, conventos y edificios civiles, combinándolo con otros materiales como la cantera. Ejemplos notables de su uso arquitectónico se pueden apreciar en la Catedral de Puebla y en numerosos edificios históricos de la ciudad de Tecali de Herrera.
En la actualidad, el tecali sigue siendo utilizado en la arquitectura, la escultura y la artesanía. Se fabrican objetos decorativos, muebles, piezas de joyería y elementos arquitectónicos como columnas, pisos y revestimientos.
La población de Tecali de Herrera, en Puebla, es el corazón de la extracción y el trabajo del tecali. Generaciones de artesanos han heredado las técnicas de labrado y pulido, manteniendo viva la tradición. Visitar Tecali de Herrera ofrece una experiencia única para apreciar el proceso de transformación del mármol, desde su extracción en las canteras hasta la creación de piezas únicas.
La extracción y el trabajo del tecali son parte fundamental de la identidad cultural y económica de la región. Es crucial promover prácticas de extracción sostenibles que aseguren la preservación de este recurso natural para las futuras generaciones. Asimismo, el apoyo a los artesanos locales contribuye a la continuidad de una tradición milenaria y al reconocimiento del valor artístico y cultural del tecali.
El tecali es más que una piedra, es una historia escrita en colores.- Anónimo