La policromía se define como la cualidad de policromo, es decir, que presenta variedad de colores. Sin embargo, este concepto va mucho más allá de una simple descripción. Implica la utilización de múltiples colores en una obra de arte, arquitectura, escultura o cualquier otro objeto, con una intención estética y, a menudo, simbólica.
El uso de la policromía se remonta a la prehistoria, evidenciado en las pinturas rupestres que utilizaban pigmentos naturales para dar vida a las representaciones animales y escenas de caza. En el antiguo Egipto, la policromía tenía un profundo significado religioso y social, utilizada en las decoraciones de tumbas, templos y estatuas para representar deidades, jerarquías y narrar historias. Los griegos y romanos también emplearon la policromía en sus esculturas y arquitectura, aunque la creencia popular durante mucho tiempo fue que estas obras eran originalmente blancas, debido a la pérdida de los pigmentos con el paso del tiempo. Investigaciones recientes, utilizando técnicas como la luz ultravioleta, han revelado la vibrante policromía original de muchas de estas obras, cambiando nuestra comprensión del arte clásico.
Durante la Edad Media, la policromía continuó siendo un elemento importante en la arquitectura religiosa, las vidrieras y la pintura de retablos. El Renacimiento vio un renovado interés en el arte clásico, incluyendo la policromía, aunque con un enfoque más naturalista. En el Barroco, la policromía se utilizó con profusión en la decoración de iglesias y palacios, creando ambientes exuberantes y dramáticos.
Algunos ejemplos notables de policromía incluyen la Alhambra de Granada, con sus intrincadas decoraciones de azulejos y yeserías policromadas; las esculturas del antiguo Egipto, con sus vibrantes colores que representaban el estatus y la divinidad; y las catedrales góticas, con sus vidrieras policromadas que inundaban el interior con luz y color.
El color es un poder que influye directamente en el alma.- Wassily Kandinsky
La policromía, en definitiva, es mucho más que la simple presencia de múltiples colores. Es una herramienta artística que a lo largo de la historia ha servido para enriquecer la expresión visual, transmitir significados simbólicos y evocar emociones en el espectador.