La palabra "petera", según el diccionario, se define como riña, contienda, pelotera, o como obstinación y cólera, especialmente en niños. Sin embargo, su significado y uso van más allá de estas definiciones básicas. Su origen se encuentra en el verbo "petar", que coloquialmente significa explotar, reventar o hacer ruido. De ahí que "petera" evoque una situación ruidosa, conflictiva o de insistencia desmedida.
El origen de "petera" se remonta al verbo "petar", que a su vez proviene del latín "peditare", frecuentativo de "pedere", que significa "tirar pedos". Aunque parezca sorprendente, la evolución semántica ha llevado desde la idea de una pequeña explosión (el sonido de una flatulencia) hasta la de una riña o una rabieta, ambas situaciones que pueden considerarse como una especie de "explosión" emocional.
Se armó una petera tremenda en el bar, sería un ejemplo de este uso. Se asemeja a términos como "tangana", "trifulca" o "alboroto".
El niño cogió una petera porque no le compré el juguete, ilustra este significado.
Tengo una petera en la cabeza con tantos problemas, expresa un estado de agobio y desorden mental.
El uso de "petera" es predominantemente coloquial y se concentra principalmente en España. Aunque su origen se remonta al latín, su significado actual se ha desarrollado y consolidado en el español moderno. No se encuentra en todos los dialectos del español, siendo más común en algunas regiones que en otras.
Es importante tener en cuenta que "petera" es una palabra informal. Su uso en contextos formales o académicos se desaconseja. Además, su significado puede variar ligeramente según la región o el contexto específico en el que se utilice.
Ejemplo: "Anda que no se armó una buena petera cuando el equipo perdió el partido".