Pelafustán, na es un término coloquial y despectivo utilizado para referirse a una persona de baja condición social, de poco dinero y, a menudo, de mala reputación. Se considera sinónimo de pelagatos, otra palabra con similar carga negativa.
Aunque su origen exacto es incierto, se cree que "pelafustán" proviene de la unión de dos vocablos:
La combinación de "pela" y "fustán" crea la imagen de alguien que roba o está en la miseria, vestido con ropas humildes. Esta imagen se refuerza con la connotación negativa que ambas palabras adquieren en el lenguaje coloquial.
El término pelafustán se ha utilizado principalmente en España y algunos países de Latinoamérica. Su uso ha ido disminuyendo con el tiempo, aunque todavía se puede encontrar en contextos informales, especialmente entre generaciones mayores.
Históricamente, se empleaba para referirse a personas marginadas, vagabundos, o individuos sospechosos de actividades ilícitas. La palabra evoca una imagen de alguien poco fiable, de dudosa moral y sin recursos.
En la literatura y el habla popular, a menudo se utiliza para crear personajes pintorescos y marginales. Por ejemplo:
Un grupo de pelafustanes se reunía en la taberna, tramando algún nuevo embuste.
Hoy en día, el uso de pelafustán puede considerarse despectivo y ofensivo. Es importante ser consciente de la carga negativa que conlleva y evitar su uso en situaciones formales o para referirse a personas de forma despectiva. Existen alternativas más neutras y respetuosas para describir a alguien de bajos recursos o con una mala reputación.