La expresión "palabra legal" adquiere una profunda significación dentro del contexto bíblico, específicamente en el Antiguo Testamento y la tradición judeocristiana. Si bien en el uso común actual, "palabra legal" puede referirse a cualquier término o frase con relevancia jurídica, su origen y principal connotación se encuentran en la revelación divina a Moisés y la subsecuente promulgación de la Ley.
El texto bíblico, particularmente el libro del Éxodo y Deuteronomio, describe cómo Dios comunicó "palabras de la ley" a Moisés en el Monte Sinaí. Este evento, la entrega de los Diez Mandamientos y las leyes subsiguientes, constituye la base del pacto entre Dios e Israel. El contexto histórico es crucial: el pueblo de Israel, recién liberado de la esclavitud en Egipto, necesitaba un marco legal y moral para organizarse como nación y mantener su relación con Dios.
La "palabra legal", en su contexto bíblico, trasciende la simple normativa jurídica. Representa la voluntad de Dios, su designio para la humanidad y el camino hacia la vida plena. No se trata meramente de un código de conducta, sino de una expresión del amor y la justicia divina.
"Esta palabra también exige una respuesta: la obediencia fiel traerá la bendición de Dios, en tanto que la desobediencia conducirá a la maldición" (Deuteronomio 30:15-20). Esta cita resume la importancia de la respuesta humana a la "palabra legal". La obediencia se entiende como un acto de fe y amor a Dios, mientras que la desobediencia representa una ruptura del pacto y una negación de la voluntad divina.
Aunque el contexto histórico de la "palabra legal" se sitúa en el Antiguo Testamento, su significado sigue siendo relevante para la tradición judeocristiana. La idea de una ley divina que guía la conducta humana y ofrece un camino hacia la vida plena persiste en la ética y la moral religiosa. La "palabra legal" nos recuerda la importancia de la responsabilidad individual y la búsqueda de la justicia.
Acuérdate de la ley de Moisés, mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.Malaquías 4:4