En el concepto del judaísmo hace referencia a todas las diferentes formas de interpretación a un tipo de escritura, literatura dentro del contexto hebreo. Midrash (en hebreo, מדרש; explicación; plural midrashim) término que designa un método de exégesis de un texto bíblico, dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión de la Torá. Interpretación alegórica u homilía aplicada a un texto. La audiencia no se espera que entienda que el orador de la midrash no está exponiendo el significado pleno del texto, sino introduciendo sus propias ideas
El término midrash también puede referirse a una compilación de las enseñanzas midráshicas en forma de comentarios legales, exegéticos u homiléticos del Tanaj y del Talmud. El Midrash toma elementos actuales para ejemplificar de un modo comprensible los textos antiguos. Su etimología proviene del verbo hebreo darâs, que significa buscar, investigar, estudiar.
Midrash se utiliza para designar al género literario dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión del Antiguo Testamento. Toma elementos actuales para ejemplificar de modo comprensible textos antiguos. Como segunda acepción, desaconsejada por algunos autores, en los últimos años se viene hablando de estilo midrásico para denominar al utilizado en algunos pasajes del Nuevo Testamento, por el cual se hace referencia a textos del Antiguo Testamento, que mezclados con hechos actuales para el autor, intentan hacer comprensibles los relatos Neotestamentarios.
En el judaísmo existe la Torá oral y la Torá escrita, ambas fueron dadas a Moisés por Dios en el Monte Sinaí. Todo precepto, toda interpretación, toda filosofía judaica se desprende de esas dos fuentes.
La Torá escrita: Permanece como siempre ha sido a través los Sifrei Torá (rollos de Torá) que se encuentran en cada sinagoga.
La Torá oral: Consiste en enseñanzas diseñadas para ser trasmitidas de padres a hijos, se admite que podría haber llegado a sufrir algún cambio mínimo con el tiempo.
Había una prohibición explícita de escribirla, pero debido a la persecución que vivieron nuestros sabios en la diáspora se corrió el riesgo de perder toda la Torá oral y sus enseñanzas. Por eso se decidió escribirla y fijar así su significado a lo largo de los años. El resultado es lo que conocemos actualmente como Talmud. Los midrashim (plural de midrash) son parte de la Torá oral; son enseñanzas contadas en forma de historias, que explican pasajes y leyes toraicas.
En el Talmud, en textos previos y posteriores al mismo y en recopilaciones especiales, los más conocidos son los siguientes:
Midrash Hagadol: Escrito en el siglo XIII por Daniel ben Amram Adani, está escrito en verso y contiene midrashim halájicos que no se encuentran en otras compilaciones.
Midrash Rabá: Es la compilación más importante que se ha hecho de midrashim se hizo a lo largo de varios siglos, contiene historias que datan desde el sigo IV e.c. hasta relatos del siglo XIII.
Midrash Tanjuma: Fue compilado en el siglo XVI, es un libro meramente de análisis.
El principal objetivo de estas compilaciones es proporcionar una interpretación correcta de los midrashim, estas se dividen en dos grupos grandes:
Midrash Agadá: Son los midrashim que explican partes de la Torá de forma filosófica. Muestran información que falta de la Torá escrita. Es decir, son historias que complementan a la Torá escrita y que dan un panorama más amplio de la misma; muestran cosas de las escrituras que es difícil notar sin ellos.
Ejemplo: «lo que soñó Jacobo antes de emprender el viaje al país de su padre, lo que vio Tzipora al hacerle la circuncisión a su hijo, lo que le dijo Dios a los astros al crearlos, entre otros»
Funcionan de forma alegórica, lo que quiere decir que son metáforas de conceptos.
Ejemplo, en el midrash donde se cuenta que el faraón medía más de diez metros y sus pies tenían determinada longitud, se asume que el tamaño del faraón se refiere al poder que tenía y que cada parte de su cuerpo se refiere a una parte de su reinado.
Hay quienes dan una interpretación literal a estas palabras y hay quienes no; en todo caso la alegoría funciona para cada caso, ya sea que en efecto el faraón midiera diez metros y además su estatura demostrara su poder, o que midiera lo mismo que medimos todos y su estatura fuera únicamente alegórica y no real. Todo depende del comentarista al que se lea y la interpretación que haga.
Midrash Halajá: Son todas las historias que explican la ley toraica y los mandatos divinos. Es decir, son historias de los momentos en que Dios dictó ciertas leyes y por qué; o historias de los rabinos que conservaron la halajá, y por qué se decidió tomar esa medida en particular; o de cómo resolvieron cierto caso en una corte.
Ejemplo, hay un midrash que cuenta la historia de una mujer que acusa injustamente a su esposo de serle infiel. La mujer realmente había armado el engaño presentando clara de huevo como prueba de la infidelidad del hombre; la corte rabínica desarrolló el caso y probó la falsedad de la evidencia.
En esta historia, por ejemplo, se muestra la forma correcta en que se llevaban a cabo los juicios en las cortes rabínicas. Las recopilaciones más famosas de midrash halajá son: Mejilta derabi Ishmael y Mejilta derabi Shmón bar Iójai, que ejemplifica el sistema de estudio de la yeshiva (academia) de Ishmael ben Elisha, aclaran el origen y la conformación de algunas leyes contenidas en la Mishná y la Guemará, habla sobre los libros de Bereshit (Genésis) y Shemot (Éxodo); el Sifra, que contiene las enseñanzas de Akiva y habla sobre el libro de Vaikrá (Levítico); y el Sifrei, que habla sobre los libros de Bamidbar (Números) y Devarim (Deuteronomio). Hay quienes sostienen que estas historias son el origen de la Halajá, sin embargo algunos rabinos importantes, especialmente Maimonides, defienden que únicamente son una forma de conectar la Torá y la Halaja, pero no tienen validez legal.
interpretación alegórica u homilía aplicada a un texto. La audiencia no se espera que entienda que el orador de la midrash no está exponiendo el significado pleno del texto, sino introduciendo sus propias ideas. (Gálatas 4:24) «Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar».