tip, UTEN TIPO BIOG REYE ARQU HOMB HOAT ver, OMRI vet, La mesa habla de comida en común, de participación, de provisión (2 Samuel 9:7) «Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa». (2 Samuel 11:8) «Después dijo David a Urías: Desciende a tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Urías de la casa del rey, le fue enviado presente de la mesa real». (2 Samuel 19:28) «Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi señor el rey, y tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. ¿Qué derecho, pues, tengo aún para clamar más al rey?». (Salmos 23:5) «Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando». De particular importancia es la mesa de los panes de la proposición en el culto de Israel. Estaba hecha de madera de acacia recubierta de oro. La del tabernáculo medía dos codos de longitud, un codo de anchura y un codo y medio de altura. Tenía una corona ornamental alrededor de su borde. Estaba situada en el lado norte del lugar santo. Además de los doce panes, había también sobre la mesa platos, cucharas, tazones y cubiertas (Éxodo 37:10-16). (1 Reyes 7:48) «Entonces hizo Salomón todos los enseres que pertenecían a la casa de Jehová: un altar de oro, y una mesa también de oro, sobre la cual estaban los panes de la proposición». Se tenía que poner incienso sobre los panes, y para ello se necesitarían panes; las cucharas se usaban para el incienso, y los tazones es probable que se usaran para las libaciones.
Esta mesa era un tipo del lugar de Israel ante Dios en la aceptabilidad de Cristo que, como verdadero Aarón, los sigue manteniendo ante Dios; es un pacto perpetuo (Levítico 24:8) «Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo». también es posible que hable de la abundancia de las bendiciones para las naciones a través de su pueblo Israel. La mesa del Señor es para los cristianos aquella mesa en la que se reconoce la autoridad de Cristo como centro de congregación en la manifestación local de la unidad de su cuerpo (1 Corintios 10:15-22). Ésta es contrastada con la participación en los ritos paganos (1 Corintios 10:20-21). No se puede participar de ambas con impunidad (1 Corintios 10:22) «¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?». Así, participar de la mesa del Señor es un gran privilegio que entraña la solemne responsabilidad de mantenerse separado para Él (cfr. también (1 Corintios 11:27-32). y (1 Corintios 5:6-8).