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5.0★★★★★
Son pequeñas irritaciones dentro y al rededor de la boca. Son afecciones comunes y no son contajiosas a menos que la persona tenga contacto labio a labio con otra.
1. Utilización de sal
Se trata de un remedio tradicional, económico y efectivo. Simplemente disuelve una cucharada de sal en un vaso de agua tibia y haz enjuagues con ella. Se recomienda hacer este proceso entre dos y tres veces al día. El motivo de su efectividad es el que el cloruro sódico es un antiséptico natural de gran eficacia.
2. Uso de bicarbonato
También un antiséptico de gran efectividad, se puede realizar una pequeña cataplasma con agua y bicarbonato, que poder aplicar en la zona de la llaga, para posteriormente enjuagar la boca. También pueden hacerse enjuagues con ello, al igual que en el caso anterior. Al igual que con la sal, actúa como antiséptico que reduce la alcalinidad de la boca.
3. Aplicación de agua oxigenada
Sirve asimismo para prevenir infecciones. En esta ocasión únicamente es necesario aplicar el producto sobre un palillo de los oídos o un algodón para posteriormente aplicarlo sobre la propia llaga, varias veces al día. Es un método rápido de curación, pudiendo desaparecer en dos o tres días la llaga en cuestión. Es importante tener precaución de no tragar el agua oxigenada, puesto que puede resultar peligroso.
4. Tratamiento del dolor: hielo
La utilización de hielo es una manera eficaz de calmar el dolor que producen las aftas, así como de bajar la inflamación. Sin embargo, tiende a ser un proceso de curación algo más lento.
5. Enjuague bucal
Al igual que la sal y el bicarbonato, actúa como antiséptico eficaz, reduciendo el riesgo de infección. Se puede emplear enjuague comercial o simplemente utilizar una mezcla de vinagre y agua. Se recomienda hacer el enjuague dos veces al día.
6. Bajar el pH bucal
La ingestión de este producto permite variar la composición bacteriana de la boca y cambiar su grado de acidez actuando sobre el pH. Es aplicable directamente sobre la lesión, si bien el simple consumo del producto ya tiene un efecto positivo
7. Leche de magnesia
Sirve para cambiar el pH de la boca, con lo que se combate las bacterias que causan la ulceración. La forma de utilizarla es aplicarla sobre las llagas varias veces al día, dificultando la infección bacteriana que puede causar la llaga al bajar la acidez de la boca.
8. Cambios en la alimentación
La formación de llagas puede estar causada en muchas ocasiones por falta de nutrientes esenciales en nuestro organismo. Por ello, es imprescindible mantener una alimentación variada que incluya hierro, vitaminas y minerales. Comer frutas, verduras y cereales son consejos útiles, sencillos y preventivos. Asimismo también se recomienda evitar alimentos ácidos o picantes.