BibliaTodo Diccionario

- Anuncios -

Jonás Que es, Concepto y Definicion


Jonás - Diccionario Perspicacia

(Paloma).

1. “Hijo de Amitai”; profeta de Jehová de Gat-héfer (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer», ciudad limítrofe del territorio de Zabulón. (Josué 19:10, 13) En cumplimiento de la palabra de Jehová hablada por medio de Jonás, el rey Jeroboán II de Israel tuvo éxito en restablecer “el límite de Israel, desde el punto de entrada de Hamat hasta el mismo mar del Arabá [el mar Salado]”. (2 Reyes 14:23-25) compárese con (Deuteronomio 3:17) «también el Arabá, con el Jordán como límite desde Cineret hasta el mar del Arabá, el Mar Salado, al pie de las laderas del Pisga al oriente». De modo que al parecer Jonás fue profeta en el reino de diez tribus durante el reinado de Jeroboán II. Es la misma persona a quien Jehová comisionó para proclamar juicio contra Nínive (Jonás 1:1-2), así que también es el escritor del libro que lleva su nombre.

En lugar de cumplir con su asignación de predicar a los ninivitas, Jonás decidió huir de ella. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España), a más de 3.500 Km. al O. de Nínive. (Jonás 1:1-3) (Jonás 4:2) «Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal».

Después de embarcar, Jonás se durmió profundamente en las “partes más recónditas” del barco. Mientras tanto, los marineros se enfrentaron a un viento tempestuoso enviado por Dios que amenazaba con destrozar la nave. Clamaron a sus dioses por ayuda y arrojaron objetos por la borda para aligerar la nave. El capitán de la nave despertó a Jonás, instándole a que también invocase a su “dios”. Finalmente los marineros echaron suertes para determinar por culpa de quién se había originado la tormenta. Jehová hizo que la suerte identificase a Jonás. Cuando se le preguntó, confesó que había sido infiel a su comisión y, como no deseaba que otros perecieran por su culpa, pidió que le arrojasen al mar. Una vez que fracasaron todos los esfuerzos por volver a tierra, los marineros le hicieron a Jonás según su palabra y el mar detuvo su furia. (Jonás 1:4-15).

Cuando se hundió en el agua, se le envolvieron algas marinas alrededor de la cabeza. Por fin cesó su sensación de ahogo, y se halló dentro de un gran pez. Jonás oró a Jehová glorificándole como salvador y prometiéndole pagar lo que había prometido en voto. Al tercer día el pez vomitó al profeta en tierra seca. (Jonás 1:17) «Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches». (Jonás 2:10) «Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra».

¿Es verosímil que los ninivitas se arrepintieran en saco y cenizas por la advertencia de Jonás?

Cuando se le comisionó por segunda vez para ir a Nínive, Jonás emprendió el largo viaje hacia esa ciudad. “Finalmente Jonás comenzó a entrar en la ciudad por distancia de un día de camino, y siguió proclamando y diciendo: ‘Solo cuarenta días más, y Nínive será derribada’.” (Jonás 3:1-4) La Biblia no dice si Jonás conocía el idioma asirio o si se le facultó de forma milagrosa para hablarlo. Quizás incluso habló en hebreo y alguien que conocía este idioma hizo de intérprete. En tal caso, es posible que las palabras de Jonás suscitaran gran curiosidad y mucha gente se preguntara qué decía ese extranjero.

Algunos críticos consideran increíble que los ninivitas, incluido el rey, respondieran a la predicación de Jonás. (Jonás 3:5-9) Sin embargo, son interesantes a este respecto las observaciones del comentarista C. F. Keil: “La profunda impresión que les causó a los ninivitas la predicación de Jonás, de manera que toda la ciudad se arrepintió en saco y cenizas, es bastante verosímil, si tan solo tenemos presente la gran susceptibilidad de las razas orientales a la emoción, el temor a un Ser Supremo que es peculiar de todas las religiones paganas de Asia y la gran estima en que se tenía tanto la adivinación como los oráculos en Asiria desde los tiempos más primitivos [...]; además, si tenemos en cuenta el hecho de que apareciese un extranjero que, sin ningún interés personal concebible, sin ningún temor y con intrepidez, reveló a la gran ciudad real sus caminos impíos y anunció su inminente destrucción con la confianza tan característica de los profetas enviados por Dios, no podía menos que causar una honda impresión en la mente de la gente, impresión que sería más honda si el informe de las obras milagrosas de los profetas de Israel había penetrado en Nínive”. (Commentary on the Old Testament, 1973, vol. 10, “Jonah 3:9”, págs. 407, 408.)

Después de haber pasado cuarenta días sin que le ocurriera nada a Nínive, Jonás estaba muy disgustado porque Jehová no había destruido la ciudad. Incluso oró a Dios para que le quitase la vida. Pero Jehová le contestó con la pregunta: “¿Es con razón que te has enardecido de cólera?”. (Jonás 3:10) «Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?». (Jonás 4:4) «Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?». Posteriormente el profeta dejó la ciudad y más tarde se hizo una cabaña. Desde ese lugar, al E. de Nínive, vigiló para ver lo que le ocurría a la ciudad. (Jonás 4:5) «Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad».

Cuando de manera milagrosa creció una calabaza vinatera para proveerle sombra, el profeta estuvo muy satisfecho, pero su regocijo fue efímero. Al día siguiente, muy de mañana, un gusano hizo que la planta se secase. Privado de su sombra, Jonás quedó expuesto a un viento abrasador procedente del E. y al sol ardiente que batía sobre su cabeza. De nuevo, pidió morir. (Jonás 4:6-8).

Por medio de esta calabaza vinatera se le enseñó a Jonás una lección de misericordia. Él sentía lástima por la calabaza vinatera y tal vez se preguntaba por qué había tenido que morir. Sin embargo, Jonás ni la había plantado ni cuidado. Por otra parte, por ser Jehová el Creador y Mantenedor de la vida, tenía mucha más razón para sentir lástima por Nínive. El valor de sus habitantes y del ganado era mucho mayor que el de una calabaza vinatera. Por lo tanto, Jehová le preguntó a Jonás: “Por mi parte, ¿no debería yo sentir lástima por Nínive la gran ciudad, en la cual existen más de ciento veinte mil hombres que de ningún modo saben la diferencia entre su mano derecha y su izquierda, además de muchos animales domésticos?”. (Jonás 4:9-11) Jonás debió comprender bien la lección a juzgar por la franca narración que hace de sus experiencias.

Puede que algún tiempo después Jonás se encontrara, quizás en el templo de Jerusalén, con por lo menos una de las personas que habían estado a bordo de la nave que había salido de Jope, y así se enterara de los votos que hicieron los marineros después que la tormenta se calmó. (Juan 1:16) «Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia». Compárese con (Jonás 2:4, 9) véanse JONÁS, LIBRO DE; NÍNIVE.)

2. Padre de los apóstoles Pedro y Andrés (Mateo 16:17) «Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos». (Juan 1:40-42); también llamado Juan en algunos manuscritos en (Juan 1:42) «Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)». (Juan 21:15-17).

[Mapa en la página 114]

(Véase la publicación para ver el texto completo)

Jope

Nínive

Mar Grande

TARSIS

Jonás - Diccionario Alfonso Lockward

(Paloma). Nombre de personas del AT y el NT:

1. Profeta que vivió en tiempos de •Jeroboam II. Profetizó que este rey restauraría “los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá” (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». Era natural de •Gat-hefer. Su padre se llamaba •Amitai.

. Padre de Simón Pedro (Juan 1:42) «Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)».

Jonás - Diccionario Bíblico Sencillo

tip, BIOG PROF HOMB HOAT HONT ver, JONÁS (Libro) vet=«paloma». (a) Profeta israelita. Hijo de Amitai, de Gat-hefer. Profetizó antes del final del reinado de Jeroboam II que Israel recobraría sus fronteras desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». (Juan 1:1) «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios». (véase JONÁS LIBRO DE). (b) Padre de Simón Pedro (Mateo 16:17) «Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos». (Juan 1:42) «Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)». (Juan 21:15) «Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos».

Jonás - Diccionario Mundo Hispano

1. (heb. yonah, paloma). Un profeta de Israel. Era el hijo de Amitai y originario de la aldea de Gat-jefer, en el territorio de Zabulón (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». El predijo la restauración de la tierra de Israel a sus antiguos límites por medio de los esfuerzos de Jeroboam II (790-750 a. de J.C.), quien llegó a ser el más poderoso de todos los monarcas que se sentaron alguna vez sobre el trono de Samaria. Jeroboam II capturó Hamat y Damasco, y recuperó para Israel todo el territorio que había tenido desde Hamat hasta el mar Muerto.

La identificación de este profeta con el profeta del libro de Jonás no puede, de manera razonable, dudarse. Es demasiado difícil pensar que hubiera dos profetas con el mismo nombre.

El espíritu y enseñanza del libro de Jonás está en línea con los libros proféticos más grandes del AT. Lamentablemente no se puede decir lo mismo del profeta, cuya posición es bastante baja en el catálogo de los profetas del AT. Era un hombre orgulloso, egoísta, obstinado, resentido, celoso, sanguinario; un buen patriota y amante de Israel, pero sin el debido respeto para Dios ni amor para sus enemigos.

2. (gr., Ionas, Iona). La traducción lit. que se hace del término gr. para el nombre de Jonás (Lucas 11:32) «Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar».

3. El nombre con el cual se conoce al padre del apóstol Pedro (Mateo 16:17) «Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos».

Jonás - Diccionario de Jerusalén

(hebr. yóná: paloma; NOTH 230), uno de los llamados profetas menores, hijo de Amittay, comúnmente identificado con el profeta Jonás, hijo de Amittay, que predicaba bajo Yeroboam II, 783-743: (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». Y profetizó al rey la extensión de su territorio; era de Gat-Jéfer, en Zabulón (Josué 19:13) «Pasando de allí hacia el lado oriental a Gat-hefer y a Ita- cazín, sale a Rimón rodeando a Nea».

Jonás - Douglas Tenney

1. (heb. yonah, paloma). Un profeta de Israel. Era el hijo de Amitai y originario de la aldea de Gat-jefer, en el territorio de Zabulón (2 Reeyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». El predijo la restauración de la tierra de Israel a sus antiguos límites por medio de los esfuerzos de Jeroboam II (790-750 a. de J.C.), quien llegó a ser el más poderoso de todos los monarcas que se sentaron alguna vez sobre el trono de Samaria. Jeroboam II capturó Hamat y Damasco, y recuperó para Israel todo el territorio que había tenido desde Hamat hasta el mar Muerto.

La identificación de este profeta con el profeta del libro de Jonás no puede, de manera razonable, dudarse. Es demasiado difícil pensar que hubiera dos profetas con el mismo nombre.

El espíritu y enseñanza del libro de Jonás está en línea con los libros proféticos más grandes del AT. Lamentablemente no se puede decir lo mismo del profeta, cuya posición es bastante baja en el catálogo de los profetas del AT. Era un hombre orgulloso, egoísta, obstinado, resentido, celoso, sanguinario; un buen patriota y amante de Israel, pero sin el debido respeto para Dios ni amor para sus enemigos.

2. (gr., Ionas, Iona). La traducción lit. que se hace del término gr. para el nombre de Jonás (Mateo 12:39-41), (Mateo 16:4) «La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue». (Lucas 11:29-30), (Lucas 11:32) «Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar». 3. El nombre con el cual se conoce al padre del apóstol Pedro (Juan 1:42) «Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)». (Juan 21:15-17). En (Mateo 16:17) «Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos». es Bar-jonás, según nota en RVR-1960.

Jonás - Reina Valera 1909

PALOMA, AQUEL QUE OPRIME, DESTRUCTOR, JONÁS. (2 Reyes 14:25) «El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer». JONAH. Jonás ('paloma') fue hijo de cierto Amitai. Parece sin par entre los profetas hebreos por cuanto su propósito primordial no parece haber sido predicarle a Israel.

El Señor le ordenó ir a Nínive a prevenir al pueblo que iba a destruir la ciudad (Jonás 1:1-2). En vez de obedecer a Dios, Jonás se embarcó para Tarsis. Surgió una gran tormenta y lonás pidió a los hombres que lo tiraran por la borda, pues él era la causa de la tormenta. Dios preparó un gran pez que lo tragara. Finalmente se arrepintió y Dios hizo que el pez lo vomitara en tierra seca (Jonás 2:10) «Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra».

Aprendida su lección, Jonás fue a Nínive y previno a los ninivitas que serían destruidos, por lo cual ellos se arrepintieron. Jonás se considera símbolo de Cristo porque permaneció en el vientre del pez tres días, así como Cristo permaneció tres días en la tumba (Mateo 12:40) «Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches».

Jonás - Diccionario Bíblico Adventista

Jonás (heb. Yônâh, 'paloma'; gr. IÇnás). 1. Profeta del reino norteño de Israel cuyo ministerio quizás ocurrió antes o durante la 1ª parte del reinado de Jeroboam II (c 793-c 753 a.C.), cerca de 11/2 siglo después de la muerte de Salomón y de la división del reino (c 931 a.C.). Era hijo de Amitai (), y su casa estaba en Gat-hefer, en Galilea (). Fuera de la información que se da en el libro de Jonás, el único dato conocido acerca de él es que en algún momento durante el reinado de Jeroboam, o algo antes, predijo la restauración de la frontera norte de Israel (v 25). Véase Jonás, Libro de. 287. El monte Nebi Yûnus dentro de la ciudad de la Nínive antigua. Los pobladores del lugar creen que la mezquita del centro a la derecha sería el lugar donde está enterrado el profeta Jonás. 2. Padre de Simón Pedro (; 21:15-17). Jonás, Libro de. Quinto de los así llamados Profetas Menores (véase CBA 4:1019-1021). I. Autor. La antigua tradición judía atribuye el libro a Jonás, posición uniformemente rechazada por los eruditos críticos modernos. El libro no afirma en ninguna parte que Jonás sea su autor, pero un razonamiento por analogía -a partir del hecho de que otras obras proféticas del AT llevan el nombre de su autor como título- suguiere que no hay razón válida para suponer que el libro de Jonás sea una excepción a esa regla. Por supuesto que se puede considerar el título del libro sencillamente como el nombre de su personaje principal, pero eso no sería un desafío a su autenticidad. II. Ambientación. Sobre la base de ciertas palabras y expresiones arameas, muchos eruditos modernos han sugerido una fecha postexílica para el libro, aunque sin negar necesariainente su base histórica. Sin embargo, descubrimientos recientes han demostrado que las palabras y expresiones arameas, supuestamente tardías, estaban realmente en uso siglos antes del tiempo de Jonás. No hay evidencia objetiva para indicar que el libro no pudo haber sido escrito cuando el profeta vivía. El uso del pronombre de la 3ª persona singular y plural en Jonás está en armonía con el estilo de otros profetas, tales como Isaías (véase ), Jeremías (-3), Daniel (-12), etc., y por numerosos otros escritores antiguos como Jenofonte y César. De acuerdo con , Jonás profetizó la restauración del límite norte de Israel durante el reinado de Jeroboan II. En consecuencia, su ministerio puede ser fijado en la 1ª parte del s VIII a.C., quizá durante el principio del reinado de Jeroboam II (c 793-c 753 a.C.). El v 25 aclara que Jonás llevó un mensaje a su pueblo así como llevó uno a los asirios en Nínive. Durante 1 1/2 siglo el reino del norte había estado separado de Judá, y el curso de su historia se caracterizaba por apostasía y corrupción nacional cada vez más profundas. El largo reinado de Jeroboam II tuvo un reavivamiento de la prosperidad y una extensión de las fronteras de Israel, que incluyó todo lo que había pertenecido al reino hebreo durante su edad de oro bajo David y Salomón, con excepción de Judá. Jonás había descripto este estado de cosas, aparentemente como que Dios quería darle a la nación un período de favor como un atractivo para que regresaran al Dios verdadero. Sin embargo, Jeroboam 'hizo lo malo ante los ojos de Jehová' (v 24), al igual que sus sucesores, y unos 30 años más tarde el reino llegó a un desgraciado fin. El libro de Jonás sin duda ha suscitado más críticas que cualquier otra porción de las Escrituras. Desde el punto de vista humano, el relato es increíble, a pesar de recientes casos documentados parecidos, puesto que en el curso natural de los acontecimientos Jonás nunca hubiera podido salir con vida de su experiencia. Sin embargo, la pregunta no es tanto si la de Jonás puede ser demostrada sobre una base científica, sino si Dios alguna vez actúa en forma sobrenatural para cumplir sus propósitos. Para quienes aceptan a Jesucristo como el Hijo de Dios, su sencilla declaración de que el profeta estuvo 'en el vientre del gran pez tres días y tres noches' (, 40) es documentación suficiente del milagro. III. Tema. El libro de Jonás difiere de los escritos de todos los demás profetas del AT en que su único mensaje fue dirigido a los habitantes de una nación extranjera. Además, la obra es de forma estrictamente narrativa, y no contiene un mensaje directo de Dios, excepto la orden de arrepentirse a los ninivitas. Surge naturalmente la pregunta: ¿Por qué se le dio al libro de Jonás un lugar en el canon sagrado? 654 Sin duda la respuesta reside en que el relato contenía una lección valiosa para Israel. En primer lugar condena el prejuicio intolerante de los patriotas hebreos que rehusaban admitir que los no israelitas pudieran ser incluidos en la salvación. Ciertamente, no es probable que Jonás contara esta historia -que lo ponía en una situación por demás incómoda-, a menos que se diera cuenta de su error y sintiera que el informe de su experiencia podía ayudar a los demás israelitas. Además, el libro enfatiza la gran misericordia de Dios, demostrada al preservar la vida de los marineros paganos (), al conservar la vida de Jonás a pesar de su desobediencia (1:17-2:10), al dar a los ninivitas una oportunidad de arrepentirse e impedir el castigo cuando se arrepintieron (3:2, 10), y al mostrar paciente trato con Jonás (4:1-11). La narración también revela los medios sencillos que Dios a menudo utiliza para realizar su voluntad (véase 1:4, 17; 2: 10; 4:6-8). IV. Contenido. Algo parecido a la forma como apareció Elías el tisbita, Jonás surge repentinamente en la escena cuando Dios lo envía a Nínive a anunciar su destrucción (; lo que evidentemente era una invitación a arrepentirse; cf 3:5-10). No queriendo ir como profeta a una ciudad extranjera y preocuparse por la conversión de sus habitantes, Jonás sale en dirección opuesta, hacia Tarsis (quizás el Tarteso clásico, en la costa sur de España), con la intención de 'huir de la presencia de Jehová' (1:2, 3) ante la aparente imposibilidad de la misión y la falta de perspectiva de que una población no israelita se pueda arrepentir. Cuando el barco navega, tal vez en dirección norte y siguiendo la costa, se encuentra con una feroz tormenta que el capitán atribuye a la ira de los dioses contra alguien a bordo. Echan suertes, lo que revela culpable a Jonás (1:7-11). Con notable valor éste propone que lo echen por la borda para que la tormenta amaine y se salve el barco (v 12). Esta demostración de valor físico está en agudo contraste con la cobardía moral de Jonás al intentar huir. Aunque lo arrojan al mar, su vida es salvada por 'un gran pez' (v 17) en cuyo vientre pasa los siguientes 'tres días y tres noches': un período de 24 horas más una parte no especificada del día anterior y del día siguiente. Dios escucha la oración de arrepentimiento de Jonás, y el pez lo deposita 'en tierra' (2:1, 10). Es posible que ahora se encuentre frente a la isla de Chipre, tal vez unos 240 km más cerca de Nínive que cuando subió al barco. Dios lo envía una vez más a la ciudad y él responde sin hacer más preguntas (3:1-3). Los ninivitas se arrepienten y el Señor preserva a Nínive (vs 4-10). Pero extrañamente Jonás sigue sin amar a los ninivitas, y se enoja tanto porque aceptaron su advertencia que implora a Dios que lo deje morir (4:1-3); a pesar de la misericordia divina para con él mismo, se enoja por la que Dios tiene con los ninivitas. Entonces, con una lección objetiva, Dios le muestra la locura de su actitud y justifica su decisión de salvar al pueblo de Nínive (vs 4-11). Su distorsionado sentido de los valores se hace evidente en su total indiferencia hacia los ninivitas y su enorme preocupación por la calabacera que se marchita. Ante la pregunta de Dios: '¿Tanto te enojas por la calabacera?', contesta con energía: 'Mucho me enojo, hasta la muerte' (v 9). El relato concluye abruptamente con la afirmación de que la vida de los habitantes de Nínive son de un valor infinito comparado con el de la calabacera.

Síguenos en:

Anuncios


Anuncios