El verbo hendir, aunque en desuso en el español moderno, comparte su significado con el verbo hender. Su definición simple como sinónimo de hender nos obliga a profundizar en este último para comprender plenamente su alcance.
Hender significa partir, rajar, dividir o abrir una cosa, especialmente con un instrumento cortante. Implica la separación de las partes de un todo, creando una abertura o grieta.
El hacha hendía la madera con facilidad.
El rayo hendía el cielo nocturno.
Una profunda tristeza le hendía el alma.
Aunque el uso literal de hender (y por ende, hendir) se refiere a objetos físicos, también se utiliza metafóricamente para describir emociones o sensaciones intensas que causan una sensación de división o ruptura interna.
Hender, y por tanto hendir, proviene del latín findere, que significa "partir", "rajar" o "dividir". Este origen latino nos conecta con otras palabras relacionadas en español como fisura, fisionar y finito, que comparten la idea de separación o límite.
El uso de hendir se remonta al castellano antiguo. Su presencia en textos medievales y clásicos de la literatura española demuestra su vigencia en épocas pasadas. Sin embargo, con el paso del tiempo, su uso fue decayendo hasta quedar prácticamente relegado al olvido en el español moderno, siendo reemplazado por su sinónimo hender.
La conjugación de hendir, similar a la de discernir, nos ofrece una pista sobre su comportamiento gramatical en el castellano antiguo. Esta información, aunque de interés filológico, no es relevante para el hablante actual, ya que la forma hendir se considera arcaica.
Hendir, aunque obsoleto, nos ofrece una ventana al pasado del idioma español. Su significado, compartido con hender, nos habla de la acción de partir o dividir, tanto en un sentido literal como figurado. Su origen latino y su presencia en la literatura clásica nos recuerdan la riqueza y evolución de nuestra lengua.