La palabra "ficar", proveniente del latín *figicare (a su vez derivado de figere, que significa "fijar"), posee una historia rica y matices que van más allá de su simple definición como "quedar", significado que, como se indica, es antiguo.
El origen latino de "ficar" nos remite a la idea de fijación, permanencia o establecimiento. Figere, la raíz latina, evoca acciones como clavar, plantar o asegurar algo en un lugar. Esta idea de fijación se traslada a *figicare, una forma frecuentativa que implica la repetición o la intensificación de la acción de fijar. De ahí que el significado original de "ficar" en español antiguo fuera "quedar" o "permanecer".
El uso de "ficar" como sinónimo de "quedar" se documenta en textos antiguos. Sin embargo, con el paso del tiempo, este uso se fue volviendo arcaico y prácticamente desapareció del español moderno. Encontrar ejemplos de este uso requiere la consulta de textos históricos o literarios de épocas pasadas.
Es importante destacar la diferencia entre el español peninsular y el portugués brasileño. Mientras que en España "ficar" en su sentido original ha caído en desuso, en Brasil la palabra ha evolucionado y adquirido una amplia gama de significados, muchos de ellos coloquiales.
En el portugués de Brasil, "ficar" ha experimentado una notable expansión semántica. Algunos de sus usos más comunes incluyen:
Vou ficar em casa.(Me quedaré en casa.)
Ele ficou triste.(Él se puso/quedó triste.)
Ela ficou rica.(Ella se hizo/volvió rica.)
Eles ficaram na festa.(Ellos se liaron/enrollaron en la fiesta.)
A loja fica na rua principal.(La tienda está/se encuentra en la calle principal.)
La polisemia de "ficar" en Brasil ha dado lugar a una gran variedad de expresiones y matices, lo que la convierte en una palabra fundamental en la comunicación cotidiana.
En resumen, "ficar" es una palabra con una etimología que se remonta al latín y un recorrido histórico que ha llevado a diferentes usos en el español y el portugués. Mientras que en el español peninsular su significado original se ha perdido, en Brasil ha florecido y adquirido una gran riqueza semántica.