(Del lat. tardío ex[s]tasis, y este del gr. kstasi*s).
1. m. Estado del alma enteramente embargada por un sentimiento de admiración, alegría, etc.
2. m. Rel. Estado del alma caracterizado por cierta unión mística con Dios mediante la contemplación y el amor, y por la suspensión del ejercicio de los sentidos.
Traducción de una palabra: ékstasis, la cual se utilizaba en el griego profano para señalar la confusión, el enajenamiento o la locura. Sólo la usa Lucas en Hchhos. A Pedro «le sobrevino un é.» en •Jope y tuvo la visión del «gran lienzo» con los animales (Marcos 3:21) «Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano».
Algunos entienden que las palabras de (1 Corintios 14:19) «pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida».
el AT encontramos experiencias que podrían llamarse é. o trance, como el caso de los ancianos de Israel en (1 Samuel 10:5-6); etcétera.
(gr., ekstasis, un arrebato de la mente fuera de su estado normal).
Estado mental en el cual los sentidos son parcial o totalmente suspendidos, y la persona está inconsciente del ambiente mientras contempla algún objeto extraordinario (Isaías 6:1-13); (Ezequiel 8 - 11 - 40 - 48); (Apocalipsis 4 - 22).
Probablemente cada visión registrada en la Biblia que vino a una persona estando despierta, vino cuando la misma estaba en éxtasis.
propiamente salida (del alma), significa en el gr. profano: (1) enajenación, confusión (del espíritu), el desvario, la embriaguez; (2) el arrobamiento o é. en cuanto el embriagado o desvariado se considera como inspirado por Dios o cargado de fuerza. El é. en el sentido más amplio es, consiguientemente, un estado excepcional de la vida psíquica, que se atribuye a causas sobrenaturales. Los extáticos se procuran este estado por procedimientos de embriaguez, música, danza, gritos rítmicos y mutilación propia.
(gr., ekstasis, un arrebato de la mente fuera de su estado normal).
Estado mental en el cual los sentidos son parcial o totalmente suspendidos, y la persona está inconsciente del ambiente mientras contempla algún objeto extraordinario (Hechos 10:9-16), (Hechos 22:17-21); comparar (Números 24:4) «Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos». (Números 24:16) «Dijo el que oyó los dichos de Jehová, Y el que sabe la ciencia del Altísimo, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos». (Isaías 6:1-13), (Ezequiel 8:11) «Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso». (Apocalipsis 4:2) «Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado».
Probablemente cada visión registrada en la Biblia que vino a una persona estando despierta, vino cuando la misma estaba en éxtasis.
Éxtasis (gr. ékstasis, 'estar fuera', 'trance'; por extensión, 'cualquier desplazamiento, en especial de la mente'). Condición de la mente en que la conciencia del yo queda suspendida, con su correspondiente percepción del ambiente natural, y los procesos mentales se predisponen para estar en comunicación con un poder sobrenatural. Este término se usa con respecto a la experiencia de Pedro (; 11:5) y de Pablo (22:17). La idea de éxtasis también está presente en ,16, pero no hay en esos texto, una palabra hebrea que se corresponda con el término griego.