La palabra "excomunión", proveniente del latín excommunicatio, se refiere a la pena religiosa mediante la cual una persona es excluida de la comunión y otros ritos de una iglesia o comunidad religiosa. Aunque el término se asocia principalmente con la Iglesia Católica, otras religiones también han practicado formas de exclusión comunitaria.
La excomunión tiene raíces antiguas, encontrándose precedentes en el Antiguo Testamento con la práctica del cherem hebreo, que implicaba la exclusión de la comunidad de Israel. En el Nuevo Testamento, Jesús habla sobre la corrección fraterna y la posibilidad de tratar a alguien como "gentil y publicano" si no se arrepiente de sus faltas (Mateo 18:15-17), lo que algunos interpretan como una forma temprana de excomunión.
Durante la Edad Media, la excomunión se convirtió en una poderosa herramienta, especialmente para la Iglesia Católica. En una sociedad profundamente religiosa, la excomunión no solo implicaba la separación espiritual, sino también la exclusión social, política y económica. Los excomulgados podían ser privados de sus derechos, propiedades e incluso del contacto con sus familiares y amigos. Reyes y emperadores temían la excomunión, ya que podía debilitar su poder y legitimidad. Un ejemplo notable es la excomunión del emperador Enrique IV por el Papa Gregorio VII durante la Querella de las Investiduras.
Históricamente, ha habido diferentes grados de excomunión:
En la actualidad, la excomunión sigue vigente en la Iglesia Católica, aunque su significado y consecuencias sociales han cambiado significativamente. Ya no conlleva las mismas implicaciones civiles y políticas que en el pasado. Se considera principalmente una pena medicinal, destinada a la corrección espiritual del individuo y a la protección de la comunidad de fieles. La excomunión busca animar al pecador al arrepentimiento y a la reconciliación con la Iglesia. Algunos delitos que pueden incurrir en excomunión son la apostasía, la herejía, la profanación de la Eucaristía y la absolución del cómplice en un pecado contra el sexto mandamiento.
En otras denominaciones cristianas, existen formas de disciplina eclesiástica que implican la exclusión de la comunidad, aunque no se utilice el término "excomunión".