La palabra "afamado, da" presenta una peculiaridad interesante: posee dos significados distintos, dependiendo de su origen etimológico. Si bien ambos se relacionan con conceptos poderosos, uno se refiere a la notoriedad y el otro a una necesidad fisiológica básica.
En este primer caso, "afamado, da" es sinónimo de famoso, célebre, renombrado o ilustre. Se utiliza para describir a alguien que ha alcanzado un alto grado de reconocimiento público por sus acciones, habilidades o cualidades. Este reconocimiento puede ser positivo o negativo, aunque generalmente se asocia con logros y virtudes.
Origen: Proviene del verbo "afamar", derivado a su vez del latín "affamare", que significa "divulgar la fama de alguien".
Contexto histórico: El concepto de fama ha existido desde la antigüedad. En sociedades preliterarias, la fama se transmitía oralmente a través de historias y leyendas. Con la llegada de la escritura, la fama pudo registrarse y perpetuarse, dando lugar a biografías, poemas épicos y otros relatos que celebraban las hazañas de individuos excepcionales. En la era moderna, los medios de comunicación han amplificado el alcance de la fama, convirtiéndola en un fenómeno global.
Ejemplos de uso:
El afamado científico recibió el premio Nobel por su revolucionario descubrimiento.
La afamada actriz cautivó al público con su brillante actuación.
En su segunda acepción, menos común en la actualidad, "afamado, da" significa hambriento, con un matiz de intensidad que sugiere una gran necesidad de alimento. Se acerca a sinónimos como famélico o esfamiado.
Origen: Deriva directamente del sustantivo "fame", del latín "fames", que significa "hambre".
Contexto histórico: El hambre, una constante en la historia de la humanidad, ha sido un motor de migraciones, revoluciones y conflictos. La palabra "afamado" en este sentido refleja la crudeza de esta experiencia, evocando la imagen de alguien que sufre una carencia extrema de alimento.
Ejemplos de uso (arcaicos):
Los viajeros, afamandos tras días de travesía por el desierto, se abalanzaron sobre la escasa comida.
El niño, afamado y débil, pedía un mendrugo de pan.
En resumen, la palabra "afamado, da" presenta dos significados divergentes, uno relacionado con la fama y el reconocimiento, y el otro con la necesidad imperiosa de alimento. Si bien el primer significado es el más utilizado en la actualidad, conocer ambos enriquece nuestra comprensión del lenguaje y su evolución a lo largo del tiempo.