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Aarón - Reina Valera 1909

MAESTRO, ILUMINADOR, MONTAÑA DE PODER, ELEVADO. (Ex 4:14) Aarón, cuyo nombre significa 'incierto', fue el hijo mayor de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví. Fue hermano de María y Moisés, esposo de Elisabet y padre de cuatro hijos. Moisés suplicó a Dios que hiciera de Aarón su profeta o 'boca'. Dios se lo concedió y Aarón se unió a Moisés.

Por orden de éste, Aarón efectuó milagros con su vara (Ex 7:12). Ayudó a mantener en alto los brazos de Moisés en la batalla de Amalec, para que la 'vara de Jehová fuera levantada' Aarón y sus hijos fueron nombrados sacerdotes (Ex 29:9), pero sólo Aarón fue ungido sumo sacerdote, puesto que desempeñó casi cuarenta años, A su muerte, lo sustituyó su tercer hijo, Eleazar. Aunque Aarón temía a Dios, tuvo una gran falla: flaqueaba en el momento de la tentación. Mientras Moisés estaba en el monte Sinaí, Aarón permitió que el pueblo hiciera un ídolo de oro. Junto con María, Aarón criticó a Moisés por el matrimonio de éste con una etíope. A veces mostraba poca fe y dudaba del poder de Dios. Como castigo, no se le permitió entrar en la Tierra Prometida. Murió a la edad de 123 años (Nm 33:38-39).

Aarón - Douglas Tenney

(heb., ’aharon, significado incierto). Hijo mayor de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví, y hermano de Moisés y María (Ex 6:20),(Nm 26:59). Nació tres años antes que Moisés y antes del edicto del faraón en el que mandó destruir a todos los varones recién nacidos (Ex 7:7). Su nombre aparece por primera vez en la comisión que Dios dio a Moisés.

Cuando Moisés protestó que no tenía la habilidad suficiente para hablar en público como para asumir la misión ante el faraón, Dios declaró que Aarón sería el que hablaría por su hermano (Ex 4:10-16). Así es que Aarón se encontró con Moisés en el monte de Dios (Ex 4:27) después de haber estado separados por 40 años, lo llevó de nuevo al hogar de la familia en Gosén, lo introdujo a los ancianos del pueblo y los persuadió de que lo aceptasen como su líder. Juntos Moisés y Aarón fueron al palacio del faraón donde se realizaron las negociaciones que finalmente dieron fin a la opresión de los israelitas y precipitaron el éxodo.

Aarón se casó con Elisabet, hija de Aminadab y hermana de Najsón, jefe de la tribu de Judá (Ex 6:23),(1 Cr 2:10). Tuvieron cuatro hijos: Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar (Ex 6:23). Después de que Israel salió de Egipto, Aarón ayudó a Moisés durante su peregrinaje en el desierto. En camino a Sinaí, en la batalla con Amalec, Aarón y Hur sostuvieron en alto las manos de Moisés (Ex 17:9-13), en las que tenía el cayado de Dios.

Israel consecuentemente ganó la batalla. Con el establecimiento del tabernáculo, Aarón llegó a ser el sumo sacerdote a cargo de la adoración nacional y el jefe del sacerdocio hereditario.

En carácter era débil y en ocasiones celoso. El y María criticaron a Moisés por haberse casado con una mujer cusita (Nm 12:1-2), quizás una referencia intencionalmente insultante de Séfora (Hab 3:7) : Cusán ligada a Madián). Detrás de este ligero menosprecio se encuentra una amenaza más seria al puesto de Moisés. Aarón, como sumo sacerdote, era el líder religioso supremo de Israel; María era profetisa (Ex 15:20). El gran debate no tenía que ver con quién se había casado Moisés, sino si aún se podía considerar a Moisés como el único portavoz con autoridad dada por Dios.

Como Aarón y María dijeron: ¿No ha hablado también por medio de nosotros? (Nm 12:2). El reconocimiento de este reto básico al puesto que Dios dio a Moisés explica la respuesta pronta y dramática de Dios (Nm 12:4 ss.).

La propia autoridad de Aarón fue también desafiada. Llega a estar claro que cuando Coré y su congregación (Números 16) cuestionaron el liderazgo de Moisés, el sacerdocio de Aarón también fue puesto en tela de juicio. Por la señal milagrosa de la vara floreciente y que daba fruto, el Señor identificó a Aarón como su sacerdote escogido (Nm 17:1-9) y le asignó un sacerdocio perpetuo al ordenar que su vara fuera depositada en el santuario (Nm 17:10).

Cuando Moisés subió al monte Sinaí para recibir de Dios las tablas de la ley, Aarón accedió a las demandas del pueblo para que les proveyera un dios visible al cual pudieran adorar. Fundió en un horno las joyas del pueblo y construyó un becerro de oro similar al conocido dios toro de Egipto. El pueblo alabó esta imagen como el dios quien los había sacado de Egipto. Aarón no los amonestó, sino que construyó un altar y proclamó el día siguiente una fiesta al Señor, que el pueblo celebró con juerga y perversión (Ex 32:1-6).

Cuando Moisés regresó del monte y reprendió a Aarón por haber ayudado en este abuso, Aarón ingenuamente respondió: Ellos me lo dieron (el oro), y lo arrojé al fuego, y salió este becerro (Ex 32:24). Quizás Aarón intentó frenar al pueblo llegando a un acuerdo con ellos, pero sin éxito.

Dos meses después, cuando se reveló el método de adoración, Aarón y sus hijos fueron consagrados al sacerdocio (Levítico 8—9).

Al final de la peregrinación en el desierto, Aarón fue advertido de su muerte inminente. El y Moisés subieron al monte Hor, donde Aarón fue despojado de sus vestiduras sacerdotales, las cuales fueron pasadas en sucesión a su hijo Eleazar. Aarón murió a la edad de 123 años y fue sepultado en la cumbre del monte (Nm 20:22-29); (Nm 33:38);( Dt 10:6); (Dt 32:50). El pueblo hizo duelo por él durante 30 días.

En los Salmos se habla de la descendencia sacerdotal como la casa de Aarón (Sa 115:10),(Sal 115:12),(Sal 118:3),(Sal 135:19), y Hebreos dice que Aarón fue llamado por Dios (Heb 5:4), aunque el sacerdocio eterno de Cristo es descrito explícitamente como derivado de Melquisedec, no de Aarón (Heb 7:11).

Aarón - Diccionario Alfonso Lockward

Hermano mayor de •Moisés. Era hijo de Amram y Jocabed (Exo 8:16-17).

Al producirse un ataque de los amalecitas contra Israel, “Moisés, A. y Hur subieron a la cumbre del collado” para orar. A. y Hur sostuvieron las manos de Moisés, que se cansaban, mientras duró la batalla, que resultó así victoriosa para los israelitas (Exo 24:14).

Moisés recibía las leyes, que incluían privilegios especiales para A. y sus hijos (Deu 9:20).

pesar de eso, después de construido el •tabernáculo A. fue hecho sumo sacerdote, siendo ungido junto con sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar (Lev 10:8-11), muchos infieren que es posible que Nadab y Abiú cometieran su falta bajo el influjo de éstas.

ás tarde A. se unió a su hermana María en criticar el liderazgo de Moisés, pero la verdadera causa fue que “él había tomado mujer cusita”, es decir, africana (Heb 7:11).

“Los hijos de A.” ejercieron el sacerdocio entre los hijos de Israel por muchas generaciones, hasta la destrucción del •templo de Jerusalén en el año 587 a.C. (Esd 7:1-5), reorganizó el culto con ellos. Después de la conquista por los griegos y los romanos se realizaron diversos cambios en el ejercicio del sumo sacerdocio que no respetaban las instrucciones de la ley, pero los israelitas siempre tildaban, con razón, de ilegítimos esos esfuerzos.

Aarón - Diccionario de Jerusalen

(hebr. 'ahárón: significado desconocido; ¿emparentado con 'árón, arca?), el levitas (Leví), hermano de Moisés.

Aarón - Diccionario Mundo Hispano

(heb., ’aharon, significado incierto). Hijo mayor de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví, y hermano de Moisés y María (Exo 4:27) después de haber estado separados por 40 años, lo llevó de nuevo al hogar de la familia en Gosén, lo introdujo a los ancianos del pueblo y los persuadió de que lo aceptasen como su líder. Juntos Moisés y Aarón fueron al palacio del faraón donde se realizaron las negociaciones que finalmente dieron fin a la opresión de los israelitas y precipitaron el éxodo.

Aarón se casó con Elisabet, hija de Aminadab y hermana de Najsón, jefe de la tribu de Judá (1Ch 2:10). Tuvieron cuatro hijos:

Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar (Exo 17:9-13), en las que tenía el cayado de Dios.

Israel consecuentemente ganó la batalla. Con el establecimiento del tabernáculo, Aarón llegó a ser el sumo sacerdote a cargo de la adoración nacional y el jefe del sacerdocio hereditario.

En carácter era débil y en ocasiones celoso. El y María criticaron a Moisés por haberse casado con una mujer cusita (Exo 15:20). El gran debate no tenía que ver con quién se había casado Moisés, sino si aún se podía considerar a Moisés como el único portavoz con autoridad dada por Dios.

Como Aarón y María dijeron: ¿No ha hablado también por medio de nosotros? (Num 12:4 ss.).

La propia autoridad de Aarón fue también desafiada. Llega a estar claro que cuando Coré y su congregación (Números 16) cuestionaron el liderazgo de Moisés, el sacerdocio de Aarón también fue puesto en tela de juicio. Por la señal milagrosa de la vara floreciente y que daba fruto, el Señor identificó a Aarón como su sacerdote escogido (Num 17:10).

Cuando Moisés subió al monte Sinaí para recibir de Dios las tablas de la ley, Aarón accedió a las demandas del pueblo para que les proveyera un dios visible al cual pudieran adorar. Fundió en un horno las joyas del pueblo y construyó un becerro de oro similar al conocido dios toro de Egipto. El pueblo alabó esta imagen como el dios quien los había sacado de Egipto. Aarón no los amonestó, sino que construyó un altar y proclamó el día siguiente una fiesta al Señor, que el pueblo celebró con juerga y perversión (Exo 32:1-6).

Cuando Moisés regresó del monte y reprendió a Aarón por haber ayudado en este abuso, Aarón ingenuamente respondió: Ellos me lo dieron (el oro), y lo arrojé al fuego, y salió este becerro (Exo 32:24). Quizás Aarón intentó frenar al pueblo llegando a un acuerdo con ellos, pero sin éxito.

Dos meses después, cuando se reveló el método de adoración, Aarón y sus hijos fueron consagrados al sacerdocio (Levítico 8—9).

Al final de la peregrinación en el desierto, Aarón fue advertido de su muerte inminente. El y Moisés subieron al monte Hor, donde Aarón fue despojado de sus vestiduras sacerdotales, las cuales fueron pasadas en sucesión a su hijo Eleazar. Aarón murió a la edad de 123 años y fue sepultado en la cumbre del monte (Deu 32:50). El pueblo hizo duelo por él durante 30 días.

En los Salmos se habla de la descendencia sacerdotal como la casa de Aarón (Heb 7:11).

Aarón - Dicionario Biblico Adventista

Aarón (heb. 'Aharón, 'maestro', 'ilustre [ilustrado]' o 'iluminado'; tal vez una transliteración heb. del egip. 3rn, 'grande es el nombre' o 'de nombre grande'; gr. Aarón). Fundador del sacerdocio israelita y su 1er sumo sacerdote. Fue hijo de Amram y Jocabed, nacido en Egipto y descendiente de Leví (; -3). Tuvo una hermana mayor, María (; cf 2:4), y un hermano 3 años menor, Moisés (7:7). Se casó con Elisabet, de la tribu de Judá, quien le dio 4 hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e ltamar (6:23). Aarón aparece en la narración bíblica cuando el Señor lo comisiona para salir de Egipto y encontrarse con Moisés en el monte Horeb (; cf 3: 1). Aquí conversaron sobre la estrategia divina para liberar a los israelitas de la esclavitud (4:28), pues el Señor se había manifestado a Moisés y le había indicado que Aarón sería su vocero (vs 14-16; por 16:9, 10 vemos que aun después de la salida de Egipto, Aarón siguió siendo, algunas veces, el portavoz de Moisés ante los hijos de Israel). A partir de ese diálogo, los 2 hermanos trabajaron codo a codo para obtener la liberación del pueblo oprimido (4:29, 30; etc.). En Refidim, Aarón y Hur sostuvieron en alto los brazos de Moisés en la victoriosa batalla contra una banda de amalecitas (17:8-13). Al pie del monte Sinaí, Aarón, Nadab y Abiú y 70 de los ancianos de Israel tuvieron el privilegio de acompañar a Moisés más allá de los linderos establecidos, límites que el resto del pueblo no debía pasar (24:1-11). Pero Aarón fue débil cuando, durante otra prolongada ausencia de Moisés (vs 12-15), accedió a las demandas del pueblo de 'dioses' visibles y les hizo un becerro de oro y dirigió su adoración (cp 32). Mientras los israelitas todavía permanecían junto al Sinaí, Aarón y sus hijos fueron designados y consagrados para servir como sacerdotes en el santuario (- 29:37; 40:13-16; Lev_8). Aarón ofició como sumo sacerdote durante 38 años, hasta escasos meses antes de entrar Israel en Canaán (). A poco de partir desde el Sinaí, Aarón y María se opusieron a Moisés como comandante supremo de Israel y pretendieron participar en la administración de la nación. Dios silenció decididamente a quienes se atrevían a desafiar al dirigente que él había escogido (-15). Un poco más tarde, un grupo de levitas descontentos unió fuerzas con ciertos de hombres de la tribu de Rubén y otros en rebeldía contra el liderazgo de Moisés y de Aarón, y una vez más Dios vindicó a sus escogidos (cp 16). Para que no quedaran dudas de si el Señor había designado a Aarón para dirigir la vida religiosa de la nación, Dios realizó un milagro: hizo que la vara de Aarón brotara, floreciera y diera almendras de un día para otro (cp 17). Hacia el fin de los 40 años de peregrinación, ya casi en las fronteras de Canaán, Aarón se unió a Moisés en una demostración de impaciencia. Allí, en un momento de ofuscación, Moisés golpeó impetuosamente la roca de la cual debía fluir agua para la gente. Como resultado, a los 2 hermanos se les impidió entrar en la tierra prometida (20:1-13). No mucho después del incidente en Cades, el pueblo de Israel levantó el campamento y comenzó a viajar alrededor de los límites de Edom, por cuanto éstos no le permitieron seguir la ruta más directa que pasaba por su país. Por el camino, Dios le dijo a Moisés que Aarón se debía preparar para deponer sus deberes y morir (-24). Por orden divina se lo desvistió de las ropas sacerdotales y las colocaron sobre su hijo Eleazar como señal de que sucedía a su padre en el sumo sacerdocio (vs 25, 26). Aarón murió de 123 años (33:39) y fue sepultado en el monte Hor,* en la frontera con Edom (20:27, 28; 33:37, 38; ); Israel lo lloró durante 30 días (). La discrepancia entre -28, 33:31-38 y se puede solucionar considerando que Mosera era el nombre genérico del distrito donde estaba el monte Hor, o que éste era conocido con el nombre de Mosera. I. Hijos (heb. benê 'Aharôn, 'hijos de Aarón'; también bêth 'Aharôn, 'casa de Aarón', hâ- 'aharônî, 'los aaronitas [aarónidas]'). Descendientes del sacerdote* Aarón (; ; 27:17; , 12; 118:3). La misma frase hebrea se usa para Aarón, pero en estos versículos tiene un sentido colectivo: los aarónidas, el clan de sacerdotes y sumo sacerdotes israelitas. II. Vara (heb. mattêh-'Aharôn). Cayado 2 usado por Aarón. Probablemente era similar a la vara de pastor -utilizada tanto para ahuyentar a las fieras como para dirigir y controlar al rebaño-, un reconocido símbolo de autoridad. Esta vara pasó a simbolizar la voluntad y autoridad de Dios en conflicto con la voluntad y autoridad de Faraón (, 12, 19, 20; 20; 8:5, 16). Pero el milagro de florecimiento de la vara de Aarón (Num_16 y 17), además de confirmar a sus líderes en un momento de crisis, le otorgó una significación mayor: la voluntad de Dios está por encima de cualquier otra voluntad. Después se indicó a Moisés que pusiera la vara 'delante del testimonio', donde se la debía guardar como una 'señal a los hijos rebeldes' (17:10) y como testimonio a las futuras generaciones de israelitas. La única mención en el NT () sirve para señalar que fue uno de los elementos conservados en el arca del tabernáculo antiguo.

Aarón - Diccionario Perspicacia

Aarón nació en Egipto en el año 1597 a. E.C.; sus padres fueron Amram y Jokébed, de la tribu de Leví, el bisabuelo de Aarón. (Éx 6:13, 16-20.) Tuvo una hermana mayor que él, Míriam, y un hermano tres años más joven, Moisés. (Éx 2:1-4; 7:7.) Se casó con Eliseba, hija de Aminadab, con quien tuvo cuatro hijos: Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. (Éx 6:23.) Murió en 1474 a. E.C. a la edad de ciento veintitrés años. (Nú 33:39.)

Debido a que Moisés no hablaba con afluencia, se mostró reacio a aceptar su comisión, por lo que Jehová designó a Aarón como el vocero de Moisés delante de Faraón, y dijo: “Sé con certeza que él sí puede hablar”. Aarón fue al monte Sinaí a encontrarse con Moisés, y allí se le informó sobre el trascendental alcance del propósito divino con respecto a Israel y Egipto. Después los dos hermanos regresaron a Egipto. (Éx 4:14-16, 27-30.)

Una vez de regreso, Aarón empezó a servirle de “boca” a Moisés, hablando en su nombre a los ancianos de Israel y ejecutando señales milagrosas como prueba del origen divino de sus mensajes. Llegó el tiempo de comparecer ante la corte de Faraón. A los ochenta y tres años Aarón tuvo que encararse, como vocero de Moisés, a aquel altivo gobernante. Jehová le explicó a Moisés: “Mira, te he hecho Dios para Faraón, y Aarón tu propio hermano llegará a ser tu profeta”. (Éx 7:1, 7.) Fue Aarón quien ejecutó la primera señal milagrosa ante Faraón y sus sacerdotes practicantes de magia, y, más tarde, fue él quien, por orden de Moisés, extendió la vara de este, señalando así el comienzo de las diez plagas. (Éx 7:9-12, 19, 20.) Continuó colaborando estrechamente con Moisés y obedeciendo a Dios durante el transcurso de las plagas hasta que llegó la liberación. En el desempeño de este papel fue un buen ejemplo para los cristianos, quienes sirven de ‘embajadores en sustitución de Cristo, como si Dios estuviera suplicando mediante ellos’. (Éx 7:6; 2Co 5:20).

Su labor como vocero de Moisés debió ir disminuyendo durante los cuarenta años que los israelitas vagaron por el desierto, pues parece ser que Moisés cada vez habló más por sí mismo al pueblo. (Éx 32:26-30; 34:31-34; 35:1, 4.) Además, después de la tercera plaga, la vara que había usado volvió a poder de Moisés, y, posteriormente, cuando el pueblo luchó contra Amaleq, Aarón y Hur se limitaron a sostener los brazos de Moisés. (Éx 9:23; 17:9, 12.) Sin embargo, Jehová por lo general siguió tratando con los dos cuando dio instrucciones, y ambos sirvieron al pueblo y le dirigieron la palabra juntos hasta el mismo momento de la muerte de Aarón. (Nú 20:6-12.)

Debido a su posición subordinada, no pudo acompañar a Moisés a la cima del monte Sinaí para recibir el pacto de la Ley, pero se le permitió acercarse a la montaña junto con dos de sus hijos y setenta de los ancianos de la nación y contemplar una magnífica visión de la gloria de Dios. (Éx 24:9-15.) A Aarón y su casa se les menciona con honor en el pacto de la Ley, y Dios lo escogió para que desempeñara el cargo de sumo sacerdote. (Éx 28:1-3.)

Sumo sacerdote. Moisés invistió a Aarón con los deberes sagrados como representante de Dios en una ceremonia de instalación que duró siete días, en la que también invistió de subsacerdotes a los cuatro hijos de este. Le puso hermosas prendas tejidas con oro, hilo azul, lana teñida de púrpura rojiza y fibra escarlata carmesí, y las hombreras y el pectoral estaban adornados con piedras preciosas de diversos colores. También le cubrió la cabeza con un turbante de lino fino que tenía una lámina de oro puro en la que estaban grabadas las palabras “La santidad pertenece a Jehová”. (Le 8:7-9; Éx 28.) Luego Aarón fue ungido, según la manera descrita en el Salmo 133:2, y desde ese momento se le pudo llamar el ma·schí·aj o mesías (LXX, kjri·stós), es decir, “el ungido”. (Le 4:5, 16; 6:22.)

No solo se le puso al cargo de todo el sacerdocio, sino que además Dios indicó que de su linaje o casa tendrían que venir todos los futuros sumos sacerdotes. Sin embargo, Aarón no había heredado el sacerdocio, de manera que el apóstol Pablo pudo decir de él: “El hombre no toma esta honra por su propia cuenta, sino únicamente cuando es llamado por Dios, así como también lo fue Aarón. Del mismo modo también, el Cristo no se glorificó a sí mismo mediante llegar a ser sumo sacerdote, sino que fue glorificado por aquel que habló respecto a él: ‘Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre’”. (Heb 5:4, 5.) Pablo después demuestra cómo el cargo sacerdotal, ocupado primero por Aarón, representó típicamente el que ocupa Cristo Jesús como sumo sacerdote celestial y superior a Aarón. De este modo, las funciones sacerdotales del elevado cargo de Aarón adquieren un significado más profundo para nosotros. (Heb 8:1-6; 9:6-14, 23-28.)

En su calidad de sumo sacerdote, Aarón tenía la obligación de dirigir todas las facetas de la adoración en el tabernáculo y supervisar el trabajo de los miles de levitas que participaban en este servicio. (Nú 3:5-10.) En el Día de Expiación anual presentaba las ofrendas por el pecado en favor de los sacerdotes y los levitas y también del pueblo de Israel, y solo a él se le permitía entrar en el Santísimo del tabernáculo con la sangre de los sacrificios de animales. (Le 16.) La ofrenda diaria de incienso, la presentación de los primeros frutos de la cosecha del grano y muchos otros rasgos de la adoración eran prerrogativas exclusivas de Aarón y de sus hijos debido a su posición de sacerdotes. (Éx 30:7, 8; Lu 1:8-11; Le 23:4-11.) Sin embargo, su ungimiento no solo lo santificó para realizar deberes relacionados con los sacrificios en favor de la nación, sino también otro tipo de tareas. Tenía la responsabilidad de enseñar a la nación la Palabra de Dios. (Le 10:8-11; Dt 24:8; Mal 2:7.) Al igual que sus sucesores, desempeñó el papel de principal dignatario bajo Jehová el Rey. En ocasiones de importancia nacional se ponía las costosas vestiduras y la “lámina resplandeciente” de oro en su turbante de lino, y también se ponía el pectoral que contenía el Urim y el Tumim, lo que le permitía recibir la respuesta afirmativa o negativa de Jehová en cuanto a los problemas nacionales, aunque parece que durante la vida de Moisés, mediador entre Jehová y el pueblo, esta función recibió poco uso. (Éx 28:4, 29, 30, 36; véase SUMO SACERDOTE.)

Su devoción a la adoración pura pronto se vio puesta a prueba cuando murieron sus hijos Nadab y Abihú, a quienes Dios ejecutó por haber profanado el sacerdocio. El registro dice: “Y Aarón guardó silencio”. Cuando a él y a sus otros dos hijos se les mandó que no se lamentaran por la muerte de los transgresores, “hicieron conforme a la palabra de Moisés”. (Le 10:1-11.)

Aarón representó a las doce tribus ante Jehová en calidad de sumo sacerdote por un período de casi cuarenta años. Durante la estancia del pueblo en el desierto estalló una seria rebelión contra la autoridad de Moisés y Aarón, encabezada por un levita llamado Coré, junto con los rubenitas Datán, Abiram y On, quienes se quejaron de su acaudillamiento. Jehová hizo que la tierra se abriera debajo de las tiendas de Coré, Datán y Abiram y se las tragara junto con sus familias, mientras que Coré y los 250 que conspiraron con él fueron aniquilados por fuego. (Nú 16:1-35.) Luego, la congregación empezó a murmurar contra Moisés y Aarón, y durante la plaga que Dios envió, Aarón mostró gran fe y valor al salir obedientemente con el braserillo para hacer expiación por el pueblo, “parado entre los muertos y los vivos”, hasta que el azote se detuvo. (Nú 16:46-50.)

Después Dios mandó que se colocaran en el tabernáculo doce varas, cada una de ellas representaba a una de las doce tribus, y en la de la tribu de Leví se inscribió el nombre de Aarón. (Nú 17:1-4.) Al día siguiente Moisés entró en la tienda del Testimonio y halló que la vara de Aarón “había brotado, y estaba echando botones y arrojando flores y estaba produciendo almendras maduras”. (Nú 17:8.) Así se demostró, fuera de toda duda, que Jehová había escogido a los hijos de Aarón de entre los levitas para el servicio sacerdotal y había nombrado a Aarón sumo sacerdote. Desde entonces, nunca se volvió a desafiar seriamente el derecho que tenía la casa de Aarón a ejercer el sacerdocio. La vara de Aarón, la que echó botones, se colocó en el arca del pacto como “señal para los hijos de la rebeldía”, aunque parece que después de la muerte de estos rebeldes y de la entrada de la nación en la Tierra Prometida, se retiró del Arca, pues ya había cumplido su propósito. (Nú 17:10; Heb 9:4; 2Cr 5:10; 1Re 8:9.)

¿Por qué no se castigó a Aarón por haber hecho el becerro de oro?

A pesar de su posición privilegiada, Aarón tuvo debilidades. La primera vez que Moisés permaneció cuarenta días en el monte Sinaí, “el pueblo se congregó en torno a Aarón, y le dijeron: ‘Levántate, haznos un dios que vaya delante de nosotros, porque en cuanto a este Moisés, el hombre que nos hizo subir de la tierra de Egipto, ciertamente no sabemos qué le habrá pasado’”. (Éx 32:1.) Aarón accedió y cooperó con estos rebeldes en la manufactura de una estatua de un becerro de oro. (Éx 32:2-6.) Más tarde, cuando Moisés le llamó la atención, presentó una excusa muy débil. (Éx 32:22-24.) Sin embargo, Jehová no le consideró el principal responsable, sino que dijo a Moisés: “Así que ahora déjame, para que se encienda mi cólera contra ellos y los extermine”. (Éx 32:10.) Moisés puso al pueblo ante una disyuntiva al clamar: “¿Quién está de parte de Jehová? ¡A mí!”. (Éx 32:26.) Todos los hijos de Leví respondieron, y entre estos debió encontrarse Aarón. Ellos mataron a tres mil idólatras, probablemente los principales instigadores de la rebelión. (Éx 32:28.) No obstante, más tarde Moisés recordó al resto del pueblo que ellos también compartían la culpa. (Éx 32:30.) Así que Aarón no fue el único que recibió la misericordia de Dios. De sus acciones subsiguientes se desprende que en su corazón no estuvo de acuerdo con el movimiento idolátrico, sino que cedió a la presión de los rebeldes. (Éx 32:35.) Jehová mostró que le había perdonado al mantener en vigor su nombramiento de sumo sacerdote. (Éx 40:12, 13.)

Después de haber sido un leal apoyador de su hermano menor en muchas experiencias difíciles y cuando hacía poco que Moisés lo había instalado como sumo sacerdote y representante de Dios, se unió insensatamente a su hermana Míriam en criticar a Moisés por haberse casado con una cusita y en desafiar la singular relación y posición de Moisés con Jehová Dios, al decir: “¿Es simplemente por Moisés solo por quien Jehová ha hablado? ¿No ha hablado también por nosotros?”. (Nú 12:1, 2.) Jehová intervino rápidamente, puso a los tres ante Él enfrente de la tienda de reunión, y reprendió con severidad a Aarón y Míriam por haber mostrado falta de respeto a Su nombramiento. El hecho de que solo se hiriese de lepra a Míriam puede indicar que ella fue la instigadora de la acción y que Aarón, de nuevo por debilidad, se unió a ella. Por otra parte, si a Aarón se le hubiese herido de lepra igual que a Míriam, su nombramiento como sumo sacerdote habría quedado sin efecto, tal y como decretaba la ley de Dios. (Le 21:21-23.) Él no solo demostró su buena actitud de corazón al confesar de inmediato su falta y disculparse por la insensatez cometida, sino que además suplicó fervientemente a Moisés que intercediera a favor de Míriam para que Dios la sanase. (Nú 12:10-13.)

Aarón compartió de nuevo la responsabilidad de un mal, esta vez con Moisés, cuando no santificó ni honró a Jehová Dios delante de la congregación en el incidente relacionado con la obtención de agua del peñasco de Meribá, en Qadés. Por esta acción, Dios decretó que ninguno de los dos tendría el privilegio de introducir a la nación en la Tierra Prometida. (Nú 20:9-13.)

El primer día del mes de Ab del año cuadragésimo del éxodo, la nación de Israel estaba acampada en la frontera de Edom enfrente del monte Hor. El pueblo iba a cruzar el Jordán al cabo de unos meses, pero no Aarón, quien ya tenía ciento veintitrés años de edad. Por orden de Jehová, y mientras todo el campamento observaba, él, su hijo Eleazar y Moisés subieron a la cumbre del monte Hor. Allí dejó que su hermano le quitara las prendas de vestir sacerdotales y se las pusiera a Eleazar, su hijo y sucesor en el sumo sacerdocio. Entonces Aarón murió, y probablemente allí mismo lo enterraron Moisés y Eleazar. Durante treinta días Israel lamentó su muerte. (Nú 20:24-29.)

Debe notarse que en ninguna de las tres ocasiones se presenta a Aarón como el promotor de la mala acción, sino que más bien parece que permitió que la presión de las circunstancias o la influencia de otras personas lo desviaran del proceder de rectitud. Particularmente en su primera transgresión, pasó por alto el principio implícito en el mandato: “No debes seguir tras la muchedumbre para fines malos”. (Éx 23:2.) No obstante, en el resto de las Escrituras su nombre recibe mención honorífica, y el propio Hijo de Dios reconoció la legitimidad del sacerdocio aarónico. (Sl 115:10, 12; 118:3; 133:1, 2; 135:19; Mt 5:17-19; 8:4.)

Descendientes sacerdotales de Aarón. En 1 Crónicas 12:27 y 27:17 varias traducciones de la Biblia emplean la expresión “del linaje de Aarón”. (El texto masorético hebreo usa simplemente el nombre Aarón. LXX [edición de Lagarde, en 1Cr 12:27] dice “de los hijos de Aarón”.) Es evidente que en este pasaje “Aarón” se usa en un sentido colectivo, del mismo modo que el nombre Israel, y se refiere a la casa de Aarón o a sus descendientes varones levitas que vivieron en el tiempo de David y que servían de sacerdotes. (1Cr 6:48-53.) La Traducción del Nuevo Mundo lee: “Y Jehoiadá era el caudillo [de los hijos] de Aarón, y con él había tres mil setecientos” (1Cr 12:27), encerrando entre corchetes la expresión “de los hijos” para significar que ha sido interpolada.


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